Fun Facts, Historias, Peliculas

ACTIVIDADES HOMOERÓTICAS

images

Siempre fui un poco varonera. Desde chiquita me gustaban las tortugas ninjas y jugar al fútbol, no sé, había algo de la mística masculina que siempre me llamó la atención. Mi vida de varonera se terminó, abruptamente, a los 11 años, el día que me salieron tetas. Y no un par de tetitas, tipo botoncitos. Tipo tetas posta, gomas, pechugas, boobies, lolas, pechos, zompes, ubres, mamas. Posta. Tienen que pensar que a los 12 años parecía de 18 y estaba buenísima. Igual así, mis amigos de toda la vida siguieron siéndolo. Incluso con esos tamaños, así y todo, mis amigos me querían (y quieren) así como soy.

Quiero aclarar, por las dudas, que también tengo amigas mujeres. No se me ocurre nada más peligroso que una mina sin amigas, las tengo, las amo y las necesito. Pero de vez en cuando sentirse un poco pibe es algo que disfruto mucho. El problema, digamos, fue el día que mi cuerpo empezó a parecerse más al de una vedetonga en celo y no hubo remera XXL de mi papá ni gorrita para atrás que disimule.

Tengo una teoría sobre la amistad entre el hombre y la mujer. Muchos juran que es posible y muchos dicen que no. Para mí todo depende de hace cuánto son amigos. Siendo mina no existe tener amigos varones nuevos después de la secundaria. Y ya en la secundaria me da algunas sospechas. Eso no quiere decir que no te puedas llevar bien con tu compañero de laburo, o de facultad, genial. Pero si tenes mas de 16 años lo más probable es que tu re amigo te quiera garchar. Es así de sencillo. En cambio, cuando tus amigos son de toda la vida, el tema de las ganas pasa por otro lado. Porque se conocen demasiado y todo te da un poco incestuoso. Entonces no hay margen a la confusión.

Mis amigos varones son así, los conozco desde salita de dos. Son como mis primos o mis hermanos, antes de chaparme a uno de ellos, vomito.

Hice varios viajes con ellos y la realidad es que lo elijo antes de viajar con amigas. No hay con qué darle. Los pibes son más fáciles de convivir. Te miman un poco por ser la única mina, pero te “obligan” a hacer cosas que capaz no harías si viajaras con amigas. Suelen ser divertidos y bastante relajados. Por eso cuando empezamos a planificar el viaje de despedida de casado a mi novio con sus amigos me pareció una idea genial.

Ustedes se preguntarán qué es eso de la “despedida de casado”. Bueno, antes que nada quiero confesar que terminó siendo más bien una despedida de soltero. El tema es que mi novio se divorcio, y yo sentí que teníamos que festejarlo. Cuando lo hablamos quedamos en que nos íbamos a ir a Las Vegas a celebrar su nuevo estado civil. En algún momento antes del viaje, mi novio me propuso casamiento, así que el viaje terminó cambiando de rubro. Pero yo fui la que ideó el viaje y, futuro marido o no, había que festejarlo.

Vamos a decir la verdad: yo tenía muchas ganas de ir a un cabaret, pero siempre me dio un poco pervert ir sola. Y no quería quedar propensa a una violación en masa, eso de la gang bang solidaria no me cabe. Así que necesité armarme un plan inmenso para disimular mis ganas. Y nada mejor que ir con un par de hombres y poner cara de “qué embole, me trajeron” para cubrir mi emoción.

El tema es que los strip-bar o cabarulos son turbios. Eso no te lo dicen cuando estas mirando las páginas web. La turbiedad se puede sentir en el aire. Ni hablar que sentarse en cualquier silla puede significar un embarazo no deseado. El aire es denso, la gente fuma adentro, la alfombra huele a alcohol, vomito y semen. Las luces te marean. Nunca pensé que un cabaret era tan oscuro. Me costó reconocer un pezón arriba de un escenario porque no veía nada.

No sé cómo funcionará en Argentina, pero en Las Vegas tuve que ir a preguntarle a una de las chicas cuáles eran las reglas. Lap dance 20 dolares por canción , 500 por una hora, 1000 privado. No quise preguntar que significaba eso. Yo estaba como una nena de 5 años mirando todo a mi alrededor y haciendo muchas preguntas. Mi novio no podía estar más incómodo. Nos sentamos los tres en una mesa y pedimos un par de tragos. El tema es que las minas no se nos acercaban mucho. A mi novio le había prometido que le iba a pagar un lap dance, y el me tenía que pagar uno a mí. El problema es que este chico no puede ser mas quisquilloso con las minas porque no tiene tiempo y como era SU despedida, nadie quería hacer nada hasta que él no eligiera primero. El tipo se tomaba su tiempo, que rubias no me gustan, que le faltan tetas, que tiene mucho culo y así… hasta que llegó un momento en que me cansé y me elegí una linda chica que parecía completamente dada vuelta para que me baile a mí. Error. Una cree que es re progre y copada y re promiscua hasta que tiene a una chica (con serios daddy issues) bailándote semi en bolas encima tuyo. Nada menos erótico que esto. Lo único en lo que podía pensar era en a cuántos tipos les había bailado esa noche, cuánto ganaban por noche, si era rentable, y si podía considerarlo como carrera futura. Cuando me quise acordar, tenía sus tetas en mi cara. Las tetas de las stripper de Las Vegas huelen a coco de Victoria’s Secret. Creo que nunca más voy a poder volver a oler coco sin que me dé arcadas. En fin, mi intento de romper el hielo no resultó tan bien ya que mi novio siguió tardando una eternidad en elegir la mina perfecta. Le dije que era sólo para un baile, no para casarse, así que me aburrí y me fui a buscar a una mina con las características que sé que a mi novio le gusta.

Capaz si hubiésemos estados solos, la situación de una mina bailándole al tipo con el que me voy a casar hubiese estado buena. La cuestión no era que la trolita estaba fascinada conmigo por ser re copada y por traer a mi novio al cabarulo. Un poco me distraía la cara de pánico de mi novio pero el otro problema principal era la presencia de nuestro amigo, ahí, mirando todo.

Ponele que yo no estaba, los hombres igual hubiesen ido solos al cabaret. En todo el salón no había ningún hombre solo, todos estaban con grupo de amigos. Entonces yo me pregunto ¿no es re homoeótico la idea de ver a tu amigo mientras se calienta con una mina le baila encima? No entiendo cómo no hay más gente que habla de esto. Los tipos van juntos a ver cómo a uno le bailan encima y después al otro, y ellos miran, y supongo que les gusta. A mí me da re gay. Pero parece que está re aceptado entre los hombres (y sobre todo entre los más homofóbicos),ir al cabarulo está re bien. A mí me da raro igual. Onda si yo estoy en un boliche chapándome a alguien re compenetrada en la situación, no me gustaría encontrarme con la mirada curiosa de alguna amiga… sería de lo más bizarro. Y acá a nadie parece importarle.

La noche terminó mejor de lo esperado. Me hice mejor amiga de la que le bailaba a mi amigo, una potra rusa de 2 metros y medio que estaba fascinada con los parques nacionales. Terminamos invitándola con nosotros pero no quiso venir.

El tópico: cabarulo en el cine es un tema amplio. Hay buenos stripteases, malos, graciosos, bochornosos y completamente hot, a continuación una pequeña lista para todos los gustos.

5. STRIPTEASE, 1996. Impensado un top 5 de estas características sin la presencia de Demi Moore. Demi siempre supo que sus dotes actorales no eran su fuerte, así que, qué mejor que ponerse en bolas.

4. MAGIC MIKE, 2012. Una joyita de Steven Soderbergh. La platea femenina muy agradecida de ver semejantes especímenes meneando sus dotes. El dato de color es la presencia de Channing Tatum ya que en su adolescencia fue stripper profesional.

3. EL LUCHADOR, 2008 Esta película de Darren Aranofsky esta muy bien. Sobre todas las cosas por darle una sobrevida al, a veces, olvidado Mickey Rourke. Como pocas veces las cicatrices y deformidades quedan perfectas para encarnar a este peleador en el ocaso de su carrera y su vida. La figura de Marisa Tomei, como siempre, brilla. Ella es la stripper en “la vida real”. Osea una cuarentona con una vida triste y patética que hace lo que puede para sobrevivir. Sus bailes son eróticos pero también sentidos. Cuando la luz del cabaret se prende, las caras no son las mismas. Ella no tiene nada que ocultar.

2.FEMME FATAL, 2002 de Brian DePalma. Razón por la que fui lesbiana por una temporada. Posta, nunca vi algo así. Ese baile a un cualquiera pero mirando a Antonio Banderas es simplemente épico.

1. SHOWGIRLS, 1995. Pobre Elizabeth Berkley, ella , recién salidita de “Save by the bell” intentaba desesperadamente darle un vuelvo a su carrera para dejar de ser una eterna adolescente. Le vendieron un guion, que claramente no entendio. Y se comprometió del todo con el personaje de Nomi Malone. Un poco como Nomi, Elizabeth no entendio nada. La película resulto ser una gran farsa y a la distancia una película de culto. Pero estoy convencida que ella no se enteró.

Previous Post Next Post

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply